Un servicio diseñado para tus usuarios
Levantamos cantidad de personas, sedes, equipos y herramientas que deben recibir atención. Diferenciamos incidencias, consultas y requerimientos, como altas de cuentas o preparación de una laptop. La propuesta especifica soporte remoto, visitas y tareas excluidas. Esta definición permite dimensionar el servicio y evitar que una expectativa general de soporte termine ocultando necesidades de mantenimiento, proyectos o reparaciones que requieren otro tipo de intervención.
Solicitudes con prioridad y seguimiento
Cada caso debe registrar el problema, su impacto y las acciones realizadas. Acordamos niveles de prioridad, canales de atención y criterios de escalamiento. El acceso remoto requiere autorización y se limita a lo necesario para la tarea. Los tiempos de respuesta y resolución se diferencian: resolver puede depender de fabricantes, proveedores, repuestos o decisiones del cliente. Los compromisos concretos quedan establecidos en el contrato.
Aprender de las incidencias recurrentes
Los reportes ayudan a identificar fallas repetidas, equipos con problemas y necesidades de capacitación. Proponemos acciones preventivas y una base de conocimiento útil para usuarios y administradores. El servicio puede ampliarse a apoyo operativo u outsourcing TI con funciones delimitadas. La atención fuera del horario acordado, incluidos turnos continuos, requiere confirmar capacidad y condiciones específicas antes de incorporarse al servicio recurrente.
